El consumidor espera promociones y compra solo lo que necesita

ECONOMÍA NACIONAL. Tras la reciente suba y posterior baja del dólar, Armando Farina, vicepresidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas, explicó cómo impacta el tipo de cambio en las listas de precios y la dinámica actual del consumo. Aseguró que hay presión para que los aumentos no se trasladen completamente a las góndolas.

El fuerte movimiento del dólar en las últimas semanas, con una suba que llevó la cotización oficial a $1.370 y una posterior baja de casi 40 pesos, encendió la alarma sobre su posible impacto en los precios de productos de consumo masivo. En ese contexto, Armando Farina, vicepresidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM), brindó un análisis detallado del escenario actual y de cómo se está intentando contener los aumentos.

“Desde la apertura del cepo hasta acá, tuvimos una devaluación del 26%, y sin embargo la inflación en el sector mayorista estuvo por debajo del 1%. Eso es brillante para la economía argentina”, destacó Farina en diálogo con la prensa.

Según explicó, la semana pasada comenzaron a llegar nuevas listas de precios con subas que van del 2% al 8%. Los productos que más aumentaron fueron aquellos con componentes dolarizados como el aceite de girasol y el café. En tanto, otros productos como los lácteos, el papel higiénico o rollos de cocina subieron menos, ya que su estructura de costos está más atada a factores como el transporte, los combustibles o los servicios.

“Estamos negociando con los proveedores para que se traslade solo la mitad de esos aumentos. Si una lista sube 8%, intentamos que se aplique un 4%”, explicó. Aseguró que, por ahora, las cadenas no validaron esos incrementos y que las negociaciones continúan día a día.

El consumidor, más selectivo que nunca
Farina remarcó un cambio importante en el comportamiento del consumidor: “Hoy es un consumidor inteligente. Espera promociones y compra solo lo que necesita. Ya no se lleva lo que le ofrecen, como pasaba antes”. En ese sentido, destacó que hay un abastecimiento mucho mayor de productos y una variedad más amplia que permite mayor competencia entre categorías. "Hoy vas a la góndola y elegís si querés pollo o carne, si querés agua o gaseosa", graficó.

Productos que aumentan por la suba del dólar
Entre los productos que más se ven afectados por el tipo de cambio, Farina mencionó el aceite, el café, la caballa, el atún, palmitos, espárragos, sardinas y otros artículos importados. "Argentina no produce estos bienes, por eso su precio está más atado al dólar", dijo. En tanto, otros rubros como los electrodomésticos también reaccionan rápidamente a las variaciones del dólar oficial.

Sobre los combustibles, indicó que su impacto es alto en muchas categorías y que la reciente baja del petróleo a nivel internacional podría traducirse en precios más bajos en los surtidores, lo que ayudaría a moderar los costos de logística.

Dificultades para sostener márgenes
Consultado sobre la posibilidad de que estos aumentos se trasladen al consumidor final, Farina fue claro: “Ya no hay mucho margen para absorber. Hay cadenas nacionales que están analizando retirarse del país. Los márgenes son muy estrechos”.

Advirtió también que la diferencia impositiva con países limítrofes –de casi 18 puntos– genera un fuerte éxodo de consumidores hacia mercados vecinos, especialmente en provincias de frontera como Mendoza.

Reforma laboral e informalidad
Farina volvió a insistir en la necesidad de avanzar con reformas estructurales: “Hay costos ocultos laborales e impositivos que deben sincerarse. Nosotros proponemos que el trabajador reciba el 100% del salario y decida qué servicios paga. Hoy, entre aportes sindicales, obras sociales y seguros, se le va hasta el 6% del salario mensual”.

Asimismo, alertó sobre la situación de los trabajadores informales: “Hay 11 millones de personas que están en la economía informal. Ese es el sector que más ha sufrido la inflación, y del que nadie se acuerda. Es más grave que el desempleo”.

Finalmente, el dirigente mayorista consideró que el año próximo será clave para avanzar en reformas laborales y tributarias. Y pidió sinceridad a la dirigencia política: “Hay que contarle a la gente qué hay detrás de un precio y qué hay detrás de un recibo de sueldo. Solo así se podrá tomar conciencia y exigir a la política que actúe con responsabilidad”.