Rusia, China, Irán y Corea del Norte contra Estados Unidos: denunciaron terrorismo internacional y exigieron la liberación de Nicolás Maduro

Luego de la operación militar de los Estados Unidos en Venezuela, en la cual fue capturado el presidente del país caribeño, Nicolás Maduro, gobiernos alineados con Caracas y organismos europeos expresaron su preocupación.

Vladimir Putin, Xi Jinping y Kim Jong-un, líderes de Rusia, China y Corea del Norte, criticaron el ataque de Estados Unidos contra Venezuela.

El mundo entró en alarma tras un operativo militar de los Estados Unidos en Venezuela que terminó con explosiones en Caracas, la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, y su traslado hacia Nueva York. La acción, anunciada por la Casa Blanca como parte de una operación para derrocar al gobierno chavista, no solo desató una crisis diplomática en América Latina, sino que también generó críticas en varios continentes.

 

Mientras Estados Unidos defiende su intervención y destaca la captura de Nicolás Maduro como un golpe contra un gobierno involucrado en narcotráfico y violaciones de derechos, según denunció el mandatario norteamericano Donald Trump, potencias como Rusia, China, Irán y Corea del Norte rechazaron la operación, calificándola de ataque ilegítimo, y exigieron la liberación inmediata del líder venezolano.

Pekín: violación flagrante del derecho internacional
El gobierno chino reaccionó de manera enérgica desde el primer momento. El Ministerio de Relaciones Exteriores en Beijing calificó la intervención como una “violación clara de la ley internacional” y “comportamiento hegemónico” que atenta contra la soberanía de un Estado independiente. Según sus portavoces, Washington debería garantizar la seguridad personal de Maduro y su esposa, liberarlos inmediatamente y cesar cualquier intento de derribar al gobierno venezolano por la fuerza.

China, que mantiene nexos económicos y diplomáticos con Caracas desde hace años, subrayó que este tipo de acciones no solo afectan a Venezuela, sino que representan una amenaza para la estabilidad regional en América Latina y el Caribe.

Teherán: agresión contraria a la Carta de la ONU
Irán fue otro de los países que salió a condenar la ofensiva estadounidense. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní declaró que el bombardeo y la captura de Maduro constituyen un “acto de agresión” y una “grave violación de los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas”.

El gobierno persa pidió una intervención inmediata del Consejo de Seguridad de la ONU para detener lo que considera una agresión unilateral y responsabilizó a Washington por el deterioro de la paz y la seguridad internacional. La diplomacia iraní también resaltó el “derecho inherente de Venezuela a defender su soberanía, integridad territorial y autodeterminación”.

Pyongyang: “Violación seria de la soberanía”
Corea del Norte, fiel aliada de varios gobiernos considerados antioccidentales, lanzó una crítica dura contra Estados Unidos. A través de su agencia estatal KCNA, Pyongyang describió la operación como “la forma más grave de violación de la soberanía” y acusó a Washington de actuar de manera “brutal”.

En el comunicado oficial, Corea del Norte llamó a una protesta global y advirtió que tales intervenciones solo sirven para desestabilizar aún más el orden mundial y las relaciones entre países.

Rusia: respaldo a Venezuela pero sin confrontación abierta
Rusia, socio estratégico de Venezuela en ámbitos políticos y energéticos, también rechazó la operación militar estadounidense. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso calificó el ataque como un “acto de agresión armada” profundamente preocupante y pidió explicaciones inmediatas sobre la situación de Maduro y su esposa.

Aunque Moscú mostró solidaridad con Caracas y pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar la crisis, su posición oficial evita un enfrentamiento militar directo con Estados Unidos, concentrándose en la diplomacia y el respaldo político al gobierno venezolano.

 

Reacciones más amplias: ONU, UE y otros gobiernos
La tensión no se limita a las potencias alineadas con Caracas. Desde Naciones Unidas, el secretario general António Guterres expresó profunda preocupación por la ruptura del derecho internacional y advirtió que la operación podría sentar un “precedente peligroso” para la soberanía estatal. Guterres instó a un diálogo que respete el marco jurídico global y evite escaladas violentas.

En Europa, líderes como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, cuestionaron la legitimidad de Maduro como líder democrático, pero igualmente subrayaron que ninguna solución política debe ser impuesta desde el exterior, posicionándose en contra de acciones unilaterales como la de Estados Unidos.

Además, países de América Latina y el Caribe como México, Cuba y Brasil condenaron la intervención norteamericana por violar normas establecidas en la Carta de las Naciones Unidas y por poner en riesgo la estabilidad regional.