Una pareja trans selló su amor casándose por iglesia en Corrientes

EL PRIMER CASO EN ARGENTINA. Solange Ayala e Isaías son una pareja trans que enero se casaron en una ceremonia de la iglesia católica en la ciudad de Corrientes. “Nos pudimos casar porque somos de sexo biológico distinto. El Fray de la iglesia habló con el Arzobispo y nos había dicho que no había nada que pueda objetar en contra”

Ante los micrófonos de Radio Sudamericana Solange Ayala, contó cómo vivió el día más importante de su vida, cuando junto a Isaías su pareja contrajeron matrimonio en una iglesia de la Arquidiócesis de la Capital correntina el pasado 28 de enero.

“Somos una pareja trans que pudo recibir la bendición de la Iglesia, es emocionante para nosotros porque podemos acercar a quienes forman parte del colectivo y quienes creen y profesan la religión católica de nuevo a la Iglesia. Mostrarles que por ahí no todas las puertas están cerradas y que podemos ser parte de una comunidad religiosa”, expresó Solange.

También añadió “él me propuso casarnos a principios de diciembre y no lo íbamos a hacer por iglesia porque era algo que veíamos como imposible, se habla tanto de que por ahí no aceptan a la comunidad LGBT y fuimos  buscando opciones. Varias personas nos dijeron que esa iglesia era bastante abierta a la hora de recibir a la comunidad”.

“Ralizamos el trámite como cualquier otro, iniciamos un expediente matrimonial, nos acercamos a hablar con el fray y él nos recibió muy bien, tuvimos una charla, nos explicó los pasos a seguir y él mismo fue a hablar con el arzobispo y nos dijo que no había nada que pueda objetar en contra de poder contraer el matrimonio, porque si hablábamos así transparentes biológicamente éramos un varón y una mujer, entonces podíamos ser bendecidos bajo el sacramento del matrimonio”, relató la activista LGBT.

Al ser consultada sobre lo que significó para ellos recibir el sacramento dijo “para mí sí fue muy emocionante, también Isaías lo recibió con mucha más emoción, yo por ahí estaba un poco alejada del catolicismo, por todo eso que por ahí está como instalado y que generalizamos muchas veces dentro de la militancia, pero sí fue emocionante saber que es otra manera más de poder militar y ocupar los espacios, entonces era una cuestión de reafirmar mi compromiso con él y de poder mostrar que podíamos ser parte de la comunidad como todos”.

 

“Cuando llegué a la iglesia todo me parecía como irreal, porque no era algo que me lo esperaba, e incluso estaban mis compañeras trans dentro de la iglesia, y ellas mismas comentaban que era como cumplir un sueño que por ahí todas tenemos, porque quién no soñó casarse por iglesia alguna vez, más allá de que nos vamos reconstruyendo y nos vamos sacando como ciertos mandatos, pero hay algunos que todavía siguen siendo y son parte de nuestros sueños. Fuimos abrazados por nuestra familia, y también por nuestra familia, yo hablo mucho por ahí de la familia que formé a lo largo de mi militancia y de mi transición, que son mis compañeros del colectivo LGBT, y ellos también estuvieron ahí dentro, y fue maravilloso”, recordó.

En cuanto a si hay otros casos en el país Solange indicó “el único precedente que yo conocía era en la Patagonia, que no recuerdo bien cuál es la provincia, donde una mujer trans se casó con un varón y fue anulado el matrimonio porque eran personas del mismo sexo”.

Respeto a la identidad de género
Otra de las cuestiones que destacó la flamante novia fue el respeto a la ley de identidad de género: “Los supieron manejar porque más allá que nuestras partidas de bautismo tienen nuestros nombres anteriores, tanto el mío como el de Isaías, a la hora de darnos la nueva libreta de matrimonio, firmar el acta y demás, estaban con nuestros nombres que tenemos hoy por hoy en el documento”.

“Es una cuestión de que también están informados, saben que hay una ley de identidad, porque yo decía, tranquilamente podrían haberme dicho, los casamos, pero los casamos con el nombre que dice en su partida de bautismo, y la realidad fue que no, que el Padre entendió todo desde un principio e hizo la bendición con los nombres que nosotros tenemos hoy por hoy”, manifestó.

Para concluir reflexionó: “Lo tomo como muy natural, porque no voy a mentir, no es que yo era ultra católica y súper devota de la Iglesia, sí conozco el caso de otros compañeros y compañeras trans que por ahí sí son muy fervientes católicas, y en ese sentido no se les puede dar la oportunidad, pero sí siento que es una cuestión de visibilizar, No estoy agradecida de la Iglesia, pero sí estoy  bastante sorprendida con la cuestión de haberlo tomado todo con tanta naturalidad, porque de hecho fuimos tan cuidados en la Iglesia que evitaron como que nos crucemos con otras personas que podrían habernos hecho sentir mal y demás. Eso es lo que me llena de orgullo de poder hablar y contar que es algo que sucedió, tampoco decir le gané al sistema y mira, me casé por Iglesia, sino es visibilizar el cambio que por ahí esa comunidad religiosa en particular quiere hacer y quiere acercarse a la comunidad LGBT”.