

PIDEN EXTREMAR MEDIDAS. Con las temperaturas extremas, "no estamos exentos de otro evento similar", expresó Pablo Cuenca, interventor de DPEC sobre el colapso energético registrado en la jornada de ayer.
El interventor de la DPEC confirmó que la falla se produjo ayer a las 14:14 y alcanzó a Corrientes, Chaco y Formosa, en una jornada con temperaturas extremas. "Es obvio el malestar de la gente, pero a pesar del colapso la infraestructura de DPEC no se afectó tanto", sostuvo Pablo Cuenca en diálogo con Radio Dos.
"Por estas horas estamos esperando las causas del colapso que deben ser dadas por CAMMESA. El evento fue considerable, pero a los 20 minutos teníamos solucionado casi en su normalidad el servicio. Fue importante porque además afectó a Chaco y Formosa mucho más que a nosotros; y también impactó en parte del NOA. Seguramente sabremos las causas hoy", expresó Cuenca.
"Independientemente de la causa lo importante fueron los tiempos de reposición, algunos usuarios lo percibieron como baja de tensión. Y la infraestructura está bien más allá de lo ocurrido. El análisis se hace sobre el conjunto del sistema y en ese sentido respondimos adecuadamente", dijo.
"Entiendo la molestia, y el enojo del usuario, incluso mis amigos y familiares me lo expresan", reconoció Cuenca.
El interventor de DPEC reconoció que "hay que hacer inversiones que son muy costosas y a largo plazo, no se solucionan de un día para el otro, incluso teniendo los fondos. Por ejemplo: hay equipamiento que debe comprarse y ni siquiera está en stock", detalló.
"Nosotros pedimos a Nación para aportar equipamiento a la red nacional para evitar estas situaciones y esperamos respuestas", agregó.
Cuenca advirtió que "no estamos exentos de que vuelva a ocurrir un evento similar si se repite esta temperatura y si ocurren algunas cuestiones técnicas". Asimismo solicitó a los usuarios tener presentes las recomedaciones para ahorro energético.
Ajustar el aire acondicionado entre 24°C y 26°C: cada grado por debajo incrementa el consumo en aproximadamente un 8%. Apagar los equipos en ambientes desocupados y complementarlos con ventiladores mejora la eficiencia. Además, asegurar puertas y ventanas antes de encenderlos ayuda a evitar pérdidas de frío y optimiza su rendimiento.
Evitar la simultaneidad de equipos de alto consumo: el uso al mismo tiempo de varios artefactos eléctricos incrementa la demanda sobre la red. Separar los horarios de funcionamiento, como en el caso del aire acondicionado y el lavarropas, significa un uso más eficiente de la energía.
Planchar y lavar en horarios de menor demanda: realizar estas actividades temprano por la mañana o al anochecer no reduce la energía total consumida, pero sí ayuda a disminuir los picos de demanda del sistema.
Optimizar la iluminación: aprovechar la luz natural durante el día y reemplazar lámparas incandescentes o de bajo consumo por tecnología LED, que permite ahorrar hasta un 80% de energía.
Desconectar electrodomésticos en stand-by: aunque no estén en uso, continúan consumiendo energía. Este consumo innecesario puede representar entre un 5% y un 10% del total de la factura eléctrica.
En promedio, un hogar residencial utiliza entre 250 y 350 kWh por mes en condiciones normales. Durante el verano, ese consumo puede incrementarse entre un 30% y un 60%, principalmente por el uso de equipos de refrigeración.
En ese sentido, conocer cuáles son los electrodomésticos de mayor consumo resulta clave para promover un uso responsable de la energía y generar un ahorro en la boleta. Entre ellos se destacan (valores aproximados, según uso y modelo):
Aire acondicionado: entre 1.000 y 2.500 W
Horno eléctrico: entre 1.500 y 2.000 W
Pava eléctrica: entre 1.500 y 2.000 W
Lavarropas: entre 500 y 2.000 W por ciclo, según temperatura del agua
Heladera: entre 100 y 300 W (consumo continuo)
Televisores y dispositivos electrónicos: entre 40 y 200 W