Algunos productos comestibles cuadriplicaron su precio en barrios de Corrientes

EN UN MES. Las naranjas, los tomates, los cortes de carne económicos y el café subieron casi el 40%. El incremento afecta fuertemente a los sectores más vulnerables de Corrientes.

EL SUPERMERCADO SIGUE DANDO UNA IMAGEN ALARMANTE.

El Índice Barrial de Precios (IBP) es una herramienta para medir los precios de los alimentos que constituyen la nutrición básica de una familia tipo.

Este relevamiento sigue las características de los 57 productos que componen la Canasta Básica Alimentaria, utilizada por el Instituto Nacional de Estadística y
Censos (INDEC) para medir los niveles de indigencia y pobreza de la población. 

Durante el mes de enero, una familia tipo de dos adultos/as y dos niños/as necesitó $1.094.097,44 para acceder a la Canasta Básica Total (CBT) y no encontrarse por debajo de la línea de pobreza. Mientras tanto, para cubrir la alimentación básica durante el mes, precisó $486.265,53 para la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y así superar la indigencia.


Este relevamiento refleja el costo de vida con respecto a la alimentación básica y los servicios esenciales para el bienestar de cada familia.

El mismo fue realizado en más de 300 negocios de seis localidades de la
provincia, entre ellas: Corrientes Capital, Empedrado, Goya, Santa Rosa y Curuzú Cuatiá.

 

 

Variación anual del IBP Corrientes
Desde enero de 2025 a enero de 2026, se registró una variación anual del 27,00% en la CBT, representando
un aumento de $377.826,00. En tanto, la CBA mostró una variación de 28,70%, lo que equivale a
$108.439,53.


Variación anual por rubro

Carnicería: de enero de 2025 a enero de 2026 fue del 53,15%, con un total de $62.431,51. 


Verdulería: de enero de 2025 a enero de 2026 fue del 31,09%, con un total de $23.730,41. 


Almacén: de enero de 2025 a enero de 2026 fue del 12,10 %, con un total de $22.277,61.


Variación mensual del IBP Corrientes
Con respecto a la variación mensual, se registró un aumento de 3,40% en ambas canastas. Representando un incremento de $35.999,41, en la CBT y en la CBA $15.999,74.


Productos con mayor incremento dentro de cada rubro en el mes de enero
En primer lugar, el rubro verdulería tuvo un incremento del 17,03 %. Algunos de las frutas y verduras con mayor incrementos fueron:

● Naranja 38,89%
● Tomate 35,00%
● Papa 25,00%
● Pera 20,00%
● Huevos 20,00%

En segundo lugar, el rubro carnicería tuvo un aumento de 4,64%. Los cortes con mayor incremento fueron:


● Espinazo 39,58%
● Pollo 35,71%
● Paleta 12,50%
● Carne picada 5,62%
● Carnaza 2,94%

En tercer lugar, el rubro almacén registró una disminución de -3,07% . De igual manera se registraron


alimentos que sufrieron incrementos:


● Café 40,00%
● Lentejas 18,52%
● Arveja 13,33%
● Paleta cocida 11,76%
● Manteca 11,11%


Sobre el informe, Silvana Lagraña, directora del ISEPCi Corrientes, comentó:


"El IBP de enero da cuenta de un aumento del 3,40 % en ambas canastas. En relación a la variación anual, se registraron incrementos del 27 % en la CBT y del 28,70 % en la CBA".


"Por otra parte, lo que una familia necesitó en el mes de enero para superar la pobreza fue de $1.094.097,44 y para que sus ingresos estén por encima de la línea de indigencia requirió $486.265,53".


"En relación a la CBA, su variación mensual fue de 3,40%. Dentro de ésta, es el rubro de Verdulería que se ubica con mayor incremento, con el 17,03%. Los alimentos con más aumentos fueron naranja 38,89%, tomate 35,00% y papa 25,00%. 


"En cuanto a la CBT, se vuelve más difícil para las familias acceder a la misma. Porque se sostiene su alto costo en comparación con los bajos ingresos de los hogares. En tal sentido, estudios oficiales como el de NOEDE sobre las remuneraciones, evidencian que Corrientes se posiciona entre las provincias con niveles más bajos de las remuneraciones promedio.

Es decir, que se acentúa más el deterioro del poder adquisitivo de las familias. Que padecen el congelamiento o pérdida constante de los salarios, jubilaciones y otros ingresos, como así también por la mayor limitación a la hora de acceder a servicios esenciales más caros (por la quita de los subsidios) como sucede con la energía y transporte. Como consecuencia se agravan los cambios negativos en los hogares. 


Se sustituyen bienes y servicios, se disminuyen o se dejan de consumir; y por el lado de los ingresos, las familias se encuentran cada vez más endeudadas, siendo el crédito y préstamos medios para llegar a fin de mes.


Mientras tanto el Gobierno celebra la desaceleración de la inflación y que según ellos será la vía para mejorar la situación económica de las mayorías, siendo esto una proyección falsa y cada vez más difícil de sostener. Porque la realidad cotidiana muestra que la situación económica y social de los hogares se complica aún más.


En este marco, debemos mencionar la intervención del gobierno en el INDEC, que es grave y perjudicial a la vez.

En tal sentido Isaac Rudnik (2026) expresa que "esta intervención, que al igual que la anterior tiene el objetivo de disfrazar la inflación real, se da un contexto recesivo, con multiplicación de despidos, en el umbral de la sanción de leyes laborales que implican pérdida derechos y conquistas para los sectores populares .


En definitiva, la gravedad de esta nueva intervención al INDEC no reside solo en la ruptura de la autarquía técnica del organismo, sino en la perversidad de su oportunidad. Mientras que en 2007 se buscó ocultar la fiebre de una economía que todavía crecía, hoy se intenta clínicamente invisibilizar el dolor de una sociedad en terapia intensiva.


Aunque las diferencias entre la continuidad de la canasta de 2004 y la actualizada de 2017, fueran mucho más pequeñas que las que nosotros calculamos, para los trabajadores registrados y no registrados, para los jubilados y jubiladas (la mayoría cobra la mínima), para los receptores de asignaciones sociales (transferencias de ingresos), para todos los que actualizan sus remuneraciones con la evolución de la inflación, las consecuencias son gravísimas, está confiscando de forma indirecta el ingreso de las mayorías.


Debajo de la abierta pérdida del poder adquisitivo de sus ingresos, circula un recorte que actúa encubierto detrás de un Índice que legitima aumentos menores a los reales.

Si el IPC se convierte en una ficción oficialista, la inflación dejará de ser una estadística para transformarse en una herramienta de reducción de transferencia de ingresos planificada", finalizó el Director Nacional del ISEPCI.

 

Fuente: ISEPCI