

Después de dos semanas de internación en el Sanatorio Otamendi y tras ser operada por apendicitis, la expresidenta recibió el alta médica.
Tras haber atravesado un complejo escenario de salud que requirió una intervención quirúrgica de urgencia, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner recibió finalmente el alta médica este sábado. La noticia fue confirmada a través de un parte oficial emitido por el Sanatorio Otamendi, institución donde permaneció internada luego de que se le diagnosticara un cuadro de apendicitis aguda, el cual se agravó con una peritonitis localizada y un posterior íleo postoperatorio.
De acuerdo con la información proporcionada por el centro de salud, la evolución de la paciente ha sido satisfactoria en las últimas horas. Esto permitió que los profesionales procedieran a retirarle el drenaje peritoneal y autorizaran el paso a un tratamiento basado en antibióticos por vía oral. A partir de ahora, la recuperación de la exmandataria continuará bajo una modalidad ambulatoria en su residencia, donde contará con la supervisión directa de sus médicos de cabecera.

El proceso clínico y el aval judicial
La internación de Fernández de Kirchner comenzó el pasado 20 de diciembre, cuando debió ser trasladada desde su domicilio tras manifestar fuertes dolores abdominales. Debido a que la exdirigente de 72 años se encuentra cumpliendo una condena de prisión domiciliaria, su derivación al sanatorio requirió una autorización judicial previa. Una vez en el nosocomio, los estudios de rigor confirmaron la necesidad de entrar al quirófano de manera inmediata.
Durante su estadía, el Tribunal Oral Federal N°2, que supervisa su situación legal, se mantuvo al tanto de cada avance médico. En uno de los informes técnicos enviados a la Justicia para justificar la permanencia en el sanatorio, los especialistas detallaron: “Se encuentra progresando favorablemente su dieta, con indicación actual de dieta blanda con buena tolerancia, eliminación de gases y catarsis positiva al día de la fecha”. Este progreso fue fundamental para que, días después, se decidiera que podía abandonar el centro asistencial.
Un historial de salud bajo la lupa
No es la primera vez que la ex jefa de Estado confía en el Sanatorio Otamendi para procedimientos de este tipo. En el año 2021, ya había pasado por este quirófano para realizarse una histerectomía. Su historial médico también incluye una intervención en 2013 en la Fundación Favaloro por una colección subdural en la cabeza y, un año antes, la extracción de un tumor tiroideo en el Hospital Austral de Pilar.
En esta oportunidad, la complicación principal tras la cirugía de apéndice fue un íleo postoperatorio, detectado mediante una tomografía computada. Este cuadro obligó a los médicos a mantener controles estrictos sobre su hidratación y medicación, esperando que el sistema intestinal retomara su funcionamiento normal de forma espontánea, algo que finalmente sucedió según los últimos reportes.
Cristina Kirchner regresa ahora a su departamento de la calle San José, en el barrio de Constitución, donde debe seguir cumpliendo la pena impuesta por la causa conocida como "Vialidad". Cabe recordar que el pasado 10 de junio, la Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, al encontrarla responsable del delito de defraudación al Estado. La sentencia, que también estipula un decomiso multimillonario, es la que marca el régimen de detención domiciliaria bajo el cual se encuentra actualmente la expresidenta.