

Debate. El gobernador advirtió reparos sobre el proyecto nacional y pidió analizar su impacto en los derechos laborales y las economías provinciales.
Con la reforma laboral a menos de un mes de llegar al recinto del Senado nacional, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, confirmó que esta semana reunirá a los legisladores nacionales de la provincia para fijar una posición común frente al proyecto impulsado por la Casa Rosada.
La definición fue realizada este martes por la mañana durante una entrevista en Radio Dos, desde Casa de Gobierno, y marcó la primera señal política fuerte del año tras retomar formalmente la agenda pública luego del receso de inicio de enero.
"Esta semana o sobre el fin de semana vamos a tener una reunión con nuestros legisladores nacionales para analizar en conjunto lo que es la reforma laboral", afirmó Valdés, al ser consultado por las negociaciones que el ministro del Interior, Diego Santilli, mantiene con los gobernadores para garantizar los votos necesarios en el Congreso.
El mandatario provincial aclaró que no se trata de una instancia meramente informativa, sino de un análisis profundo del proyecto. "Hay algunos puntos que nos preocupan, que tenemos que analizar y charlar mucho, ver cuáles son los pro y los contras, y fundamentalmente si no se violentan los derechos de los trabajadores", subrayó.
En ese marco, Corrientes aparece como una provincia clave en el tablero legislativo. En el Senado, el oficialismo local cuenta con tres representantes alineados en Vamos Corrientes: los radicales Eduardo Vischi y Gabriela Valenzuela, junto al exintendente peronista Carlos Mauricio "Camau" Espínola. En la Cámara de Diputados, en tanto, el oficialismo provincial tiene una sola banca, ocupada por el radical Diógenes González.
Más allá de la discusión parlamentaria, Valdés remarcó que el análisis del proyecto debe hacerse desde una mirada federal, teniendo en cuenta el perfil productivo de Corrientes, con fuerte peso del empleo rural, el comercio y las pequeñas y medianas empresas de servicios.
A ese escenario se suma la preocupación por las cuentas públicas. "La recaudación por coparticipación no ha crecido, viene en baja. Esperemos que ahora se reacomode después de las fiestas y que realmente podamos tener recursos para poder administrar y continuar normalmente", advirtió el gobernador.
La negociación con Nación se da, además, en paralelo a otras urgencias provinciales. Valdés recordó que el último contacto con el Gobierno nacional estuvo vinculado a la emergencia hídrica, particularmente por la situación en San Luis del Palmar, y no a la reforma laboral.
Mientras tanto, el mandatario retomó una agenda activa en el interior provincial. El lunes encabezó en La Cruz una reunión con la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes, junto a ministros provinciales y autoridades locales, donde se abordaron problemáticas del sector productivo y de seguridad rural.
"Los productores son un eslabón fundamental en la provincia que queremos lograr", sostuvo Valdés, quien también confirmó que continúan los trabajos para asistir a localidades afectadas por inundaciones, como San Roque y San Luis del Palmar.
En ese contexto, la discusión por la reforma laboral aparece atravesada no solo por el debate legislativo, sino también por la situación fiscal, productiva y social de Corrientes, en un año que promete una intensa agenda política.
Con información de Época.